En la Indian Community School, una escuela intertribal del sureste de Wisconsin, los estudiantes aprenden sobre inteligencia artificial antes de que se les permita usar herramientas de IA. Este enfoque busca ayudarlos a comprender cómo funciona la tecnología y a decidir cuándo contribuye al aprendizaje y cuándo puede obstaculizarlo.

Los estudiantes empiezan a explorar conceptos de IA desde segundo grado mediante actividades sin conexión. En un ejercicio, clasifican botones según características como el color, el tamaño o la forma y luego conversan sobre cómo la elección de categorías se parece a la manera en que las personas etiquetan datos para los sistemas de aprendizaje automático. La actividad también ayuda a ilustrar cómo los datos ambiguos o mal definidos pueden afectar los resultados de un modelo.

En la escuela intermedia, las lecciones se amplían para abarcar la soberanía de los datos, la privacidad y los recursos ambientales necesarios para mantener en funcionamiento la infraestructura digital. En sexto grado, los estudiantes pueden solicitar acceso a herramientas de IA cuando consideran que alguna podría ayudarles con una tarea de aprendizaje. Los docentes evalúan el propósito y establecen límites; el acceso no es automático ni ilimitado.

El plan de estudios de la escuela también pide a los estudiantes que consideren quién se beneficia de la infraestructura de IA y quién asume sus costos. Al estudiar el desarrollo de centros de datos en Wisconsin y zonas cercanas, los estudiantes examinan cuestiones relacionadas con la tierra, el agua, la energía y los efectos en las comunidades, así como si las Naciones Nativas tienen una participación significativa en las decisiones que afectan sus tierras y sus derechos derivados de tratados.

El artículo señala que, según las estimaciones citadas por la escuela, los centros de datos relacionados con la IA en Estados Unidos podrían consumir hasta 32.000 millones de galones de agua al año para 2028. La atención de la escuela a estos impactos refleja su responsabilidad con el mundo natural y las generaciones futuras.

La IA también se utiliza con un propósito limitado en las clases de escritura. Los estudiantes pueden usar una herramienta evaluada y aprobada para recibir comentarios sobre aspectos como la estructura, la gramática, la claridad y el tono, pero se les pide que soliciten sugerencias en lugar de trabajos reescritos. Deciden si aceptan, adaptan o rechazan los comentarios, y a la vez consideran las opiniones de los docentes, sus compañeros y la comunidad escolar en general.

Este enfoque recalca que la comodidad no debe sustituir el esfuerzo ni las relaciones que forman parte del aprendizaje. Según el artículo, los estudiantes necesitan oportunidades para enfrentarse a ideas desconocidas, cometer errores y desarrollar un criterio propio. Desde esta perspectiva, la alfabetización en IA incluye comprender la tecnología, sopesar sus consecuencias y decidir cuándo no usarla.

Fuentes: EdSurge.