La Universidad Rey Juan Carlos (URJC) estudia pedir al Gobierno regional de Madrid un préstamo de unos 40 millones de euros para evitar un colapso financiero. El rector, Abraham Duarte, comunicó esta posibilidad al personal y al alumnado durante una reunión del consejo de gobierno de la universidad el viernes pasado, y la institución ha confirmado que está valorando la solicitud.
El posible préstamo es 4,5 millones de euros mayor que los 34,5 millones que la Universidad Complutense de Madrid solicitó hace un año para cubrir las nóminas. El informe de ejecución presupuestaria de la URJC muestra que, al 30 de septiembre, había registrado 145,8 millones de euros en ingresos procedentes de subvenciones y matrículas, frente a 191,3 millones de euros en gastos.
La URJC, la segunda universidad más grande de Madrid, tiene alrededor de 46.000 estudiantes. Está previsto que su financiación aumente en 2027 en virtud de un acuerdo entre el Gobierno regional y los rectores de las universidades, pero la institución afirma que el incremento no bastará para cubrir sus necesidades. La asignación de 2027 ascendería a 152,8 millones de euros, frente a los 120,4 millones presupuestados para 2026.
La presión financiera de la universidad refleja el aumento de los costes de los servicios públicos, los proyectos de construcción en curso y los esfuerzos por mejorar las condiciones laborales de una plantilla descrita como muy precaria. Sus cuentas anuales están en déficit desde 2022: los déficits declarados fueron de 35 millones de euros en 2024 y de 42,5 millones en 2025. El déficit asciende actualmente a 45,5 millones de euros para este año y se prevé que aumente para diciembre. Entre enero y septiembre, su saldo bancario cayó 35 millones de euros, de 95 millones a 60 millones.
El presupuesto regional de 2027 incluye un fondo de convergencia de 20 millones de euros para la URJC y otros 20 millones para la Complutense. Las universidades deben presentar planes de actuación quinquenales para acceder a esos fondos. La URJC afirma que el Gobierno también le debe 12 millones de euros en pagos de cursos académicos anteriores.
Un préstamo podría conllevar restricciones adicionales. El acuerdo de crédito de la Complutense incluía 4,4 millones de euros en intereses y exigía que la universidad adoptara un plan de ajuste. Desde mediados de 2024, sus facultades y departamentos han afrontado una reducción del 35 % en sus presupuestos operativos, lo que ha provocado recortes en asignaturas optativas y sesiones prácticas, entre otras medidas.
La URJC no ha presentado formalmente una solicitud de préstamo. El equipo financiero de la universidad sigue revisando sus cifras, mientras Duarte considera que 2027 será un año decisivo y espera que la situación mejore a medida que aumente la financiación regional. La universidad aún puede recurrir a algunas reservas disponibles, pero sus responsables afirman que el nivel actual de financiación no basta para garantizar su estabilidad financiera a largo plazo.
Fuentes: El País Educación.